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domingo, 26 de febrero de 2012

Tiempos de cambio

Según personas próximas a la sensibilidad política Más Izquierda Madrid en Alcalá de Henares, ésta no ha querido formar parte de la candidatura llamada “unitaria” de la agrupación socialista al próximo Congreso Regional del PSM. En este caso, han confluido los intereses de Eusebio González y María Aranguren para apartar a Mas Izquierda, y los de ésta sensibilidad, de no querer formar parte de esa candidatura, a pesar de los ofrecimientos de última hora. Por motivos distintos, a nuestro juicio.

El primero, porque el secretario general sabe que, cada día más, la oposición local y regional se articula a través de Más Izquierda Madrid. Y pretende pararla en Alcalá de Henares.

El segundo, porque la exconcejala socialista María Aranguren, quiere ser secretaria general de la agrupación. Para ello, no ha dudado en pactar con Eusebio González los votos de Más Izquierda en beneficio propio, traicionando los acuerdos alcanzados. Esa acción, innecesaria, la ha convertido para una parte importante de la agrupación en una persona poco fiable desde el punto de vista moral y político.  

El tercero, porque para Más Izquierda Madrid no todo vale. Se pueden tener posiciones encontradas, debatir, discutir, poner más o menos pasión en lo que se dice, llegar a acuerdos o no llegar a ninguno. Pero si se llega a un acuerdo, el socialista honrado lo cumple. Solo el que está en política por su propio interés incumple estas reglas de partido.

Dicho lo anterior, conviene una reflexión sobre la agrupación socialista, la cual da para mucho, al ofrecer un mapa de intereses variados, sin que en esa argamasa se observe la presencia de valores que hagan entendibles los acuerdos. Porque eso de yo te doy, tú me das, el bien pagao, la bien pagá…, es una caricatura de lo que hay que desterrar. La pregunta no es ¿qué me das?, sino ¿qué podemos hacer juntos?

Permitan los lectores un análisis de la candidatura “unitaria” en la que confluyen por diferentes motivos los intereses del diputado regional y secretario general de la agrupación socialista, Eusebio González; del concejal portavoz municipal del grupo socialista en el Ayuntamiento y presidente de la agrupación, Javier Rodríguez; del concejal y miembro de la ejecutiva local, Fernando Fernández; de Izquierda Socialista, con una persona en la ejecutiva y otra concejala en el Ayuntamiento de Alcalá; y del grupo formado por antiguos guerristas y escindidos de otros grupos con la ex concejala Maria Aranguren, al parecer, al frente. 

Para la próxima cita, al secretario general lo están abandonando unos y otros. De plaza fuerte “tomasista”, a llevar doce delegados, de los cuales, al menos tres, podrían cambiar el sentido de su voto. Dos de Izquierda socialista que harán lo que les diga su corriente en Madrid, y los demás votarán cambio. Más votos en contra de Tomás que a favor.

Son muchas las posibilidades de que Tomas Gómez pierda este Congreso. Cada día se suman al proyecto de Pilar Sánchez Acera más militantes socialistas. Tomás Gómez representa la bronca interna, el conmigo o contra mí y las derrotas continuadas en las urnas madrileñas. No puede ofrecer nada nuevo a nadie. Sin embargo, Pilar representa la frescura del socialismo que no se deja derrotar, la capacidad de consenso y la esperanza de que es posible remontar esta situación adversa.

Como en toda elección, siempre se tiene la posibilidad de ganar. Pero sería pan para hoy y hambre para mañana. Porque la diferencia, de ganar, sería pequeña, y se encontraría con una oposición articulada en el territorio y con amplia presencia en los órganos nacionales de decisión, mientras él sólo tendría en ese órgano a una vocal sin competencias ejecutivas.

Después de este Congreso la cita es con los militantes socialistas de Alcalá, los cuales habrán de elegir una nueva dirección de la agrupación. En ella, Eusebio González tiene muchas posibilidades de dejar la secretaría general a la vista de los abandonos actuales, tanto si gana Tomás como si no.  Su única opción, después de echar las cuentas, es generar, si le es posible, los acuerdos necesarios. Aunque, quizás, se esté haciendo demasiando tarde.

Dice un amigo de Compromiso Socialista, que cuando se sube la escalera del éxito hay que tener mucho cuidado con no pisar los dedos de los que están en ella, porque antes o después hay que bajar, y ahí te estarán esperando.

Quizás el secretario general de la agrupación y algunos de sus colaboradores más próximos hayan pisado muchos nudillos.


¡Salud!

miércoles, 1 de febrero de 2012

Tantos por ciento

Analizando los movimientos previos al congresillo de Madrid, los habidos en el mismo y los resultados obtenidos, se observan dos elementos de reflexión; uno, las actitudes internas, que siguen igual o peor que siempre; dos, la grieta del PSM es cada vez mayor.  

Han aparecido otra vez las criticadas mesas camillas, las decisiones acordadas mientras se toma una copa, las viejas actitudes de viejos partidos encerrados en sí mismos, el paripé y el menudeo político. 

Sorprende en un partido que se dice de izquierdas, el alejamiento de las mujeres de puestos de representación, rompiendo los valores de igualdad por los que tanto ha luchado y lucha esa organización. Trece mujeres y treinta y un hombres no casa ni con las normas estatutarias ni con los más elementales principios de igualdad que se dicen proteger. Y sorprende mucho mas que una de las trece elegidas sea la Presidenta de Mujeres Progresistas de España y no haya dicho ni una palabra en defensa de la representación de la mujer. Malos tiempos cuando lo que se hace y lo que se dice son cosas distintas.

Por otra parte, el espectáculo de Madrid y de otros lugares de España donde los militantes socialistas hacen decaer su derecho de tomar posición sobre los candidatos a la Secretaría General del PSOE, es desolador y desalentador. Observar cómo personas con capacidades suficientes, ceden su derecho de elección de candidatos a otras personas para que estas hagan lo que quieran con el mismo, nos retrotrae a los tiempos en que el poder se daba a los caudillos para que estos hicieran lo que mas les conviniera. Y así, en el caso de Madrid, Tomás Gómez puede direccionar el voto para la catalana Carme Chacón, para el cantabro residente en Madrid Alfredo Pérez Rubalcaba o llevar el voto a la abstención o al voto en blanco, previa negociación con los intereses en juego.

Al final, si le dejan alguna puerta abierta, acabará votando a favor de Pérez Rubalcaba mientras lanza un mensaje a los que le han dado el cheque en blanco de “siempre pondré los intereses del partido por encima de los míos”, u otros semejantes. Esta película ya la han puesto y el personal está avisado. No seria de extrañar que varios de los de la lista de Gómez se alejaran antes del Congreso de su posición y manifestarán su apoyo público a Rubalcaba. El tiempo corre que vuela. Y el futuro siempre está a la vuelta de la esquina.

Las diferencias en el PSM son cada vez mas profundas, cada nueva elección es motivo de duros enfrentamientos y lo que era una vaga oposición, más intelectual que material, se va organizando como un reguero de pólvora. Los socialistas de Madrid quieren solvencia, competencia y transparencia en sus líderes. Quieren avances y no retrocesos, quieren debate de ideas, de apoyar a  los mejores, de estar con los ciudadanos. Los socialistas de Madrid están cansados de banderías interesadas, del o estas conmigo o contra mí, de la expulsión de los más críticos, del chalaneo, mientras el PP de Esperanza Aguirre hace lo que quiere con los intereses de los trabajadores, sin que se observen posturas al menos tan agresivas como las suyas, pero en contrario, por parte del PSM.

Lo que no quieren los socialistas madrileños son las naderías, entre otras,  las de ese diputado socialista regional que después del congresillo sale ufano a los medios de comunicación para decir que la cosa va muy bien. Que en las primarias los porcentajes fueron del 52% frente al 48% y ahora son del 55% por el 45% a favor de Tomas Gómez. Se trata de una comunicación a los madrileños falsa porque son procedimientos distintos. Mientras en las primarias todos los votos sumaban, en la elección de delegados no suman los de candidaturas que no superen el 20%. A titulo de ejemplo, en la ciudad de Parla, una lista opositora a la de Tomás consiguió algo mas del 18%, al no llegar al 20% no consiguió representación y sus votos no se contabilizaron. Ahí está la mentira a los ciudadanos. Y la nadería. Porque después de un congreso regional, todo lo que se le ocurre a ese diputado es hablar a los medios de comunicación de tantos por ciento en lugar de hablar de política, de propuestas para mejorar la vida de los madrileños. Que vamos ganando viene a decir. Se cuenta que Esperanza Aguirre todavía se está riendo. Si  algún dios existe que venga y le ayude. O no.

La imagen que transmite el PSM a los ciudadanos de Madrid no es compacta, ni intelectualmente sólida, sino dispersa, rota, dividida y ambigua. Mucho trabajo queda para que los ciudadanos madrileños vean en el PSM la solvencia necesaria, el rigor en las propuestas, la determinación para llevarlas a cabo, los valores y el esfuerzo incansable con el que conquistaron desde el tajo la más alta magistratura del Estado.

Se puede hacer, va a costar mucho esfuerzo, pero se puede hacer.

¡Salud!

domingo, 29 de enero de 2012

Condena al PSM

El juzgado de lo Social número 12 de Madrid ha condenado al Partido Socialista de Madrid, cuyo secretario general es Tomás Gómez, a “la inmediata readmisión” de seis trabajadores despedidos de manera "improcedente" el pasado julio “por vulneración de los derechos fundamentales a la Libertad Sindical y a la Libertad Ideológica” y le insta a “abonarles los salarios dejados de percibir desde la fecha hasta su reincorporación”, al considerar que los despidos fueron "represalias" por sus diferencias internas con Gómez. Todos los empleados se habían posicionado a favor de la candidatura de Trinidad Jiménez, como alternativa a Gómez a las primarias internas de octubre de 2010.
Unos meses antes, estos trabajadores presentaron una lista sindical alternativa a la lista única cercana a la dirección del partido en Madrid. “Los seis actores despedidos, junto a tres más, habían participado en la candidatura a elecciones sindicales del comité de empresa de junio de 2010 bajo el nombre de Trabajadores Independientes del PSM (…) Ha quedado probado la reacción negativa por parte de la directiva a la formación de esta candidatura”, recoge la sentencia. “No fue del agrado de la directiva, los comentarios fueron negativos a dicha formación y sus componentes”, añade.

Francisca Arce-Gómez considera en la sentencia, con fecha 23 de enero, que en el PSM, "empleadora de los actores, en este caso han prevalecido los intereses políticos antes que las obligaciones empresariales respecto a los trabajadores". También que “la formación de primarias produjo unas connotaciones de competitividad dentro del mismo partido, y eso ha hecho que los deberes empresariales se hayan incumplido y haya primado el único objeto de ganar uno a otro, que en ningún caso ha de afectar a los derechos de los trabajadores”. La sentencia, que incide en que "los intereses de la empresa han sido meramente políticos", es recurrible ante el Tribunal de Justicia de Madrid.
El pasado julio el PSM despidió a varios trabajadores, de los 55 que tiene en plantilla, aduciendo “causas objetivas de carácter organizativo” debido a los batacazos electorales en las elecciones autonómicas y locales del pasado mayo. Los trabajadores demandaron al partido por considerar que el despido fue nulo. Al menos cinco de ellos reclamaban una compensación económica porque acusan a la dirección del PSM de acoso laboral. “Consideramos que hay un factor común a todos los trabajadores despedidos y es que participaron o apoyaron a una candidatura en las elecciones sindicales que se celebraron en el partido en 2010”, explicaba entonces el abogado de cinco de los nueve ex empleados del PSM, Jesús Molinera Mateos.

“Es una satisfacción, la sentencia recoge todos nuestros argumentos y creemos que puede sentar jurisprudencia para los trabajadores de partidos políticos o en sindicatos”, decía esta tarde a este diario Molinera. Según se puede leer en la sentencia -en la que se habla de "rencillas y malestar generalizado" entre la empresa y los trabajadores en cuestión-, “después de la celebración de las primarias en 2010 se les dio trato distinto al resto de trabajadores por parte de los miembros de la directiva del PSM; no se les encomendaban trabajos que hasta esa fecha eran de su responsabilidad”.
"Acatamos la sentencia, pero creemos que su contenido es erróneo y reiteramos que hubo una pérdida de ingresos tras los resultados electorales de municipales y autonómicos de mayo de 2011", señala Rosa Alcalá, secretaria de Administración del PSM. Alcalá recuerda que el PSM llegó a un acuerdo con otros tres empleados que también fueron despedidos el pasado julio. Mientras, la sentencia recalca que "en este pleito el demandado no ha probado que su decisión de despedir a los actores es absolutamente ajena a la vulneración de los derechos fundamentales de los trabajadores".

La sentencia se produce una semana antes del Congreso Federal de los socialistas en Sevilla, y un mes antes del regional que se celebrará en Madrid en marzo, con la incertidumbre de conocer a quién apoyará Gómez como nuevo secretario general federal, si a Alfredo Pérez Rubalcaba o a Carme Chacón. El congresillo del pasado fin de semana en Alcalá de Henares dejó un 55,3% de apoyos para el exalcalde de Parla y un 44,7% para la lista de Jaime Lissavetzky.

viernes, 20 de enero de 2012

Un congresillo muy especial

Esto es pura ficción: imaginemos que mientras toman una botella de agua, el secretario General del PSM y el de la Agrupación de Alcalá de Henares hablan sobre el “congresillo” de Madrid y las situaciones de dificultad por las que pueden atravesar si no se controla bien el lugar y  cómo desarrollarlo. Todavía es noviembre y no se tienen muchos datos sobre el futuro próximo. El de Alcalá dice:

-No te preocupes por nada, el congresillo lo controlamos de comienzo a fin. Te propongo que lo hagamos en Alcalá porque allí yo domino ampliamente y no se mueve ni D….

-Bueno, pero ¿no habrá problemas con los que se escindieron de Identidad Socialista entre los que había algunos de UGT, y con Javier R.?,

-Nada de nada -responde su interlocutor-, a estos les ofrecemos unos puestos en la lista y posibilidades futuras y a Javier R. lo ponemos encabezando la lista para que no se pueda mover.

- Oye, y con los de la tercera vía, ¿que vamos a hacer?.

-Nada, ya lo tengo pensado. Les ofrezco tres puestos en la lista y seguro que aceptan.

-De acuerdo, veo que lo tienes todo pensado. Gracias,  tienes mucho futuro conmigo. Por cierto, ¿y ese grupo de + Izquierda Madrid?

-A esos ni agua. Siguiendo la estrategia de lista única, le pondremos el nombre de candidatura de la ejecutiva o candidatura de las bases, o todos integrados; o cualquier cosa con tal de no mojarnos con nadie y así tú puedes negociar nuestro futuro. Te llevo 31 delegados de Alcalá.

Esto es realidad, según cuentan a Compromiso Socialista: cuatro días antes de la asamblea para la elección de los 31 delegados de Alcalá, los que se llaman + Izquierda Madrid y los de la Tercera Vía se reúnen y deciden presentar una lista conjunta. Apenas hay tiempo, pero saben que hay que mojarse por el PSOE, por Alfredo Pérez Rubalcaba, porque se juega mucho el Partido en el próximo Congreso Federal. Deciden dar la cara, elaboran una candidatura y no quieren que nadie manipule sus votos. Estos serán para Rubalcaba, sin esconder el voto, sin mentir ni manipular. 

Mientras tanto, los teléfonos de la Agrupación y del Ayuntamiento están al rojo vivo. Hay alerta general. Incluso una ejecutiva de urgencia para tratar este tema. Si se presenta alguna otra candidatura no puede llegar al 20% porque quitaría delegados. Ese es el objetivo.

Llega el día 14 de enero y en el centro de salud de la calle Santiago se realiza la asamblea de discusión de enmiendas y de elección de delegados al “congresillo”.

Van saliendo los nombres de las candidaturas y aunque una mayoría ha votado a la candidatura que contiene los nombres de los concejales y de los miembros de la ejecutiva, también se observan y se cuentan los que van saliendo de la otra candidatura.

En el recuento se observan caras de circunstancias, algunos dicen en voz baja que los de Rubalcaba pueden conseguir el 20%, otros dicen que en ningún caso, hay miradas esquivas, algunas de preocupación, y el recuento continua.

Ha finalizado el recuento. La candidatura de apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba ha conseguido el 31.7% de los votos válidos y le corresponden 10 delegados al “congresillo”. La candidatura que apadrina el Secretario General de Alcalá consigue el 67 y pico por ciento de los votos, correspondiéndole 21 delegados. Por cierto, de esos 21 hay entre seis y ocho que votaran por la lista de apoyo a Rubalcaba en el “congresillo”. Ahora toca dar explicaciones ¡glup!

Esto también es realidad: el Secretario General de la Agrupación de Alcalá, el día quince, un día después de la asamblea, se dirige a los miembros de una de las candidaturas, con nombres y apellidos para los veintiún primeros y una larga cambiada para los trece siguientes, dándoles la enhorabuena por el magnifico resultado.

Mas tarde dice que “no me olvido del 70% de compañeros/as que nos dieron su apoyo. Gracias una vez más por estar ahí. Estoy orgulloso de nuestra Agrupación”.

Y acaba diciendo “los veintiún delegados/as defenderán las enmiendas aprobadas ayer a la ponencia marco. Y votarán para defender una delegación fuerte en Sevilla, junto a Tomás Gómez”.

Reflexión: el Secretario General de la Agrupación de Alcalá cree conveniente animar a los concejales y a los miembros de la ejecutiva local que van en la candidatura, por encontrar en ellos un cierto desánimo provocado por los diez delegados de la otra candidatura  a la que ni menciona. Y todo ello para acabar diciendo lo que no se dijo en la asamblea: que los votos eran para apoyar a Tomas Gómez y que este negocie con ellos en Sevilla.

El Secretario General de la Agrupación de Alcalá se ha convertido en una persona muy radical. El posicionamiento referido menosprecia a los hombres y mujeres que votaron la otra candidatura, ninguneándolos y apartándolos como si no existieran. Y todo por presentar y mantener con dignidad una posición distinta. Romper siempre es fácil, lo difícil es construir. Y es difícil construir cuando el que debiera representar a todos, voluntariamente margina al 32% de la agrupación, conscientemente y sin necesidad alguna. Con estas actitudes de buenos y malos, conmigo o contra mí, esta agrupación tiene enormes dificultades para avanzar en posiciones políticas. Quizás convenga ir viendo posibilidades futuras con otras personas.

Ahora tenemos “el congresillo”, una importante reunión política donde al menos deberá haber dos candidaturas. Una, la de apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba es de libro y la otra; la otra tendrá que liderarla el Secretario General del PSM. A lo mejor en ese momento podremos saber si esos delegados votaran a la compañera Carme o quizás a otra candidatura o incluso al propio Secretario General del PSM. Interesante este “congresillo”. Hay que retratarse finalmente porque el juego del escondite no da para más. Y hay gentes que se juegan su presente y su futuro político y personal. Por sus características, a esta reunión política no se la puede llamar “congresillo”. Es una reunión política de máximo nivel. El sábado por la tarde puede ser apasionante. Suerte a todos.

¡Salud!

viernes, 13 de enero de 2012

Las cosas claras

El próximo día catorce de enero se va a producir en la Agrupación Socialista de Alcalá de Henares, como en otras muchas de la Comunidad de Madrid, una asamblea para la elección de delegados al conocido popularmente como “congresillo”, reunión de los socialistas de Madrid para proponer enmiendas a la ponencia marco del Congreso Federal, así como para la elección de los representantes por Madrid en el citado Congreso.

Ha tenido conocimiento Compromiso Socialista de que el Secretario General de la Agrupación va reuniéndose con diferentes grupos del Partido, ofreciendo dadivosamente algunos puestos de delegados para ir todos juntos y en unión en una sola candidatura, sin manifestar a quiénes de los candidatos a la Secretaría General del PSOE van a apoyar, si a Alfredo Pérez Rubalcaba o a Carme Chacón.

Por otra parte, se está articulando una candidatura de apoyo a Alfredo Pérez Rubalcaba, directa, sin oscurantismos, sin esconderse detrás de ningún eslogan ni de ninguna mentira. Una candidatura que representa a las bases del Partido Socialista, cada vez más cansadas de las mesas camillas, de esa forma perversa de ningunear a la militancia, hurtando de manera sistemática el debate político. Cansadas de esos aparatos locales y autonómicos que solo buscan el control para intereses en muchos casos de carácter personal.

Se clama por todos los medios y en todos los medios de comunicación, que hay que cambiar el Partido, que hay que hacerlo trasparente, que la participación de los militantes debe ser intensa, que el mérito, la capacidad y el compromiso deben ser avales en la trayectoria política y no el regate corto: yo te doy tú me das; vosotros criticáis, yo os exilio extramuros de la Casa del Pueblo. La realidad es dura y tiende a permanecer en el tiempo. Si no cambiamos las estructuras más próximas al militante como son las de las agrupaciones, las más visibles por los ciudadanos ¿Cómo queremos cambiar el Partido?

Lo mínimo que se puede esperar de un Secretario General de Agrupación es que diga la verdad a los militantes. Y si impulsa y apadrina una candidatura debe decir a los militantes para quiénes van a ser esos avales, si para Alfredo o para Carme. Lo que no puede hacer es esconder esta información. Sería un acto de suma gravedad. Por cierto, esto se está haciendo en otras agrupaciones, por lo que parece que es una estrategia dirigida desde el PSM donde, a estas alturas, mientras los socialistas de Madrid votan en las asambleas, el Secretario General del PSM, Tomas Gómez, vive sin vivir en sí, oteando cual oráculo en las páginas de los periódicos hacia qué lugar encaminar sus pasos, escondiendo también él su opinión.

No se merecen esto los socialistas madrileños. Se merecen trasparencia, lealtad de sus representantes y el que les digan la verdad. Hay que reforzar la posición de la militancia y no aceptar las triquiñuelas de Monipodio. Hay que hacer frente a quien esconde la verdad.

Empieza un tiempo nuevo y empezaremos mal si no comenzamos con la verdad por delante.

¡Salud!

domingo, 27 de noviembre de 2011

Socialismo de verdad

Se están haciendo infinidad de estudios para determinar qué es lo que ha pasado en las elecciones generales del 20 de noviembre de 2011. Sesudos estudios de una realidad que nos está golpeando la cara lleva ya mucho tiempo y que ha sido y es denunciada desde dentro y desde fuera de la izquierda. A lo mejor no hacen falta tantos estudios de despacho y sí más relación personal continuada con los ciudadanos para saber y compartir sus problemas, para que cuando te aproximes no vean a alguien interesado en su voto sino a una persona  cercana, conocida ya de otros avatares. Gentes que inspiren confianza.

Digámoslo con claridad: no nos han votado cuatro millones de ciudadanos que nos votaron en el 2008, porque no les ha dado la gana, porque no tienen ninguna confianza en una organización política en la que una parte importante de sus cargos dice una cosa y hace otra. Porque el mensaje y la realidad son vectores divergentes. Porque la izquierda necesita no solo de capacidad y eficiencia en su gestión, sino también del mérito de su honradez continuada a los ojos de los ciudadanos. Los parámetros de excelencia política son mucho más exigentes para la izquierda que para la derecha, más permisiva ésta en el trapicheo, el trueque y el trile.

Naturalmente que una razón muy importante ha sido la crisis económica, pero todos sabemos que no sólo ha sido esa la causa. La ideología, los principios en que se asienta el PSOE, nuestra divisa, nuestra referencia, no atraviesan buenos momentos, empujados por el liberalismo económico que se ha hecho con el discurso ciudadano y, además, por el establecimiento de una melancolía de partido, de una carencia de pasión política. O hacemos algo pronto, o esto sólo será un paso más en un declive hacia la nada política.

Sí, sabemos que es duro lo que decimos y que son mejor aceptadas las palabras de esperanza, aunque ésta solo aporte ilusionismo pasajero. Se está poniendo en circulación el cuento de la lechera para animar a las gentes de izquierda. Como esta situación es muy complicada, dicen, y ahora le toca a la derecha tomar medidas duras, entonces el pueblo se dará cuenta de que era verdad lo que decíamos y bla, bla, bla. Que no, que no es eso, que esto es algo más duro y persistente y que no valen recetas de mercadillo y,  mucho menos, el que algunos se dirijan a los militantes desde la manipulación y la demagogia.

Necesitamos referencias creíbles desde el punto de vista político y desde el punto de vista personal. No necesitamos a nadie diciéndonos, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, después de perder seiscientos mil votos con relación al 2008, que lo que hay que hacer es poner un punto en lugar de un punto y coma y que lo importante ahora es trabajar para que en vez de un candidato a Secretario General del Partido tengamos dos o tres.

 ¡Pero qué broma es ésta! Hemos perdido las elecciones en 177 de los 179 municipios de la CAM, el Partido Socialista descosiéndose por todas las costuras y el mensaje del máximo dirigente del PSM es un mensaje interno de que quiere participación en cuotas de poder a futuro. Y, eso, después de que en la Comunidad de Madrid se pierden elecciones una detrás de otra y a nadie se le pasa por la cabeza presentar la dimisión. Oiga, que no son cargos vitalicios.

Eso, eso es lo que los militantes y los ciudadanos ven día a día. En vez de darle la vuelta al Partido Socialista como a un calcetín, en políticas, en actitudes y en equipos dirigentes, en ponerse el mono de trabajo, pico, pala y esfuerzo continuado, el mensaje es que hay que trabajar para que haya más de un candidato a la Secretaria General. Es para volverse loco. Hemos perdido el norte y los ciudadanos son los primeros que se han dado cuenta.

Por lo que respecta  a la Comunidad de  Madrid, ha surgido un movimiento llamado Más Izquierda Madrid, con vocación de ser alternativa política, con  unas ideas atractivas para los militantes; entre otras, “la de caminar con pasos firmes hacia una laicidad como reconocimiento de los derechos ciudadanos. Planteamiento de revisión de la financiación a la Iglesia Católica, así como la denuncia del Concordato; continuación de la labor emprendida para recuperar la Memoria Histórica; propuesta de una ley integral para la igualdad de trato y la no discriminación; universalización de la escuela pública de 0 a 3 años; medidas de control y regulación del poder económico privado; reducción drástica del papel de los mercados en la producción y la distribución de bienes sociales como el agua, los alimentos básicos, los fármacos esenciales y las fuentes de energía, etc., etc.”.

Estas ideas y otras se han puesto ya a disposición del Partido Socialista, como aportación de un grupo de militantes de toda la comunidad que han decidido levantar la voz ante una situación cada día más preocupante. Puede resultar incluso no creíble, pero hay serias opciones de que en las próximas elecciones locales seamos la tercera fuerza política. No se gana solo mostrando las siglas, hay que mostrar el trabajo y la vergüenza política. Por ello,  cuando se pierde continuadamente, es decir, cuando los ciudadanos muestran su rechazo, el buen socialista dimite por el bien de su partido; pero eso, el buen socialista.

Es la hora de levantar la voz y no dejarnos manipular por nadie. Esto no se arregla con más o menos candidatos a la Secretaría General del PSOE. Basta de mentiras y de demagogia. Basta de discursitos de tres al cuarto que lo único que hacen es maltratar nuestra inteligencia. Todos sabemos lo que quieren nuestros votantes. Socialismo de verdad, es decir, los valores socialistas.

¡Salud!

sábado, 12 de noviembre de 2011

Pelea por lo quieres

No tiene Alfredo Pérez Rubalcaba el aroma de esos líderes mitineros que encienden con su verbo pasional a las masas. Tampoco tiene el de esos registradores de la propiedad en política, lentos y aburridos escribanos de habla sosa y azulada, tirando a lila, que no dicen nada, por no decir lo que piensan.

Es Alfredo Pérez Rubalcaba un político que inspira confianza. Al que se le podría comprar la moto de segunda mano sin temor a un engaño. Leal con su Partido, con sus compañeros, con los ciudadanos. Allí donde se han necesitado sus servicios ha estado, sin importarle el nivel de dificultad de la tarea. Como ejemplo más notable, el asumir en tiempos más que difíciles la responsabilidad del discurso socialista y la cabeza de su cartel electoral.

Tiene el discurso del viejo profesor que explica la lección en tono pausado, poniendo el acento en lo importante, algo de recuerdo histórico y mucho de alternativas a esta etapa rabiosa y conservadora que domina la Unión Europea, a ese futuro de banqueros, mercaderes y políticos de derechas actuando sin la brida que impida esos excesos que cíclicamente llevan a la ruina a un cada vez mayor numero de personas.

Mira a los ojos con serenidad, mientras sus manos aletean en sintonía con sus palabras en busca de la pausa necesaria, del acento inevitable, del punto y seguido, de la confidencia al oído. Parece que lo cuenta personalmente  a todos y cada uno de los participantes, como si dispusiera de todo el tiempo, haciéndote sentir importante y necesario.

Es Alfredo Pérez Rubalcaba una referencia política del socialismo. Escuchándolo, se vuelven a saborear las esencias de una ideología social que contiene en su núcleo la más firme defensa de la libertad, de la igualdad, de la justicia, de la solidaridad, de todo aquello verdaderamente importante para las personas dotadas de capacidad para la reflexión.

Trae en la mochila ilusión y esperanza en que las cosas pueden cambiarse, que sí hay futuro, que no nos dejemos engañar por los manipuladores de siempre, los del dinero y el poder. Que si queremos, podemos. Que tenemos que pelear. Que el futuro en democracia se hace con el voto de las gentes, de los trabajadores, con su tejido asociativo, con sus sindicatos, esas organizaciones sometidas por las derechas a todo tipo de embates, intentando mermar su credibilidad, sabiendo que son el muro que en última instancia defiende a los trabajadores del acoso sostenido de patronales empresariales y otras, que encuentran en ellos esa trinchera que frena su egoísmo, su rabia y su interés. Ahora pretenden dar el golpe definitivo. No a la negociación colectiva de sector y sí a la negociación colectiva empresa a empresa, lo que lleva a los trabajadores a una situación de semiesclavitud, al tener que ceder ante el empresario o verse forzado a buscar otro empleo, careciendo del respaldo efectivo de los sindicatos de clase.

Comenzó la campaña electoral en Alcalá de Henares, en el viejo recinto polideportivo de El Val, sin voces, que no son necesarias si la audición es buena, con contenidos políticos de explicación de la vieja pelea del hombre, entre el sistema de libre mercado y el sistema del Estado social, ese al que los economistas llaman Estado del bienestar.

Representan PSOE y PP, modelos absolutamente antagónicos, desde su origen, militancia y objetivos. Unos apuestan por la clase trabajadora, por la mayoría de los ciudadanos en avanzar en derechos, en la distribución de la riqueza, en la igualdad, mientras otros apuestan descaradamente por la destrucción del Estado social y sus políticas de cohesión, llevando al terreno del negocio, la sanidad, la educación, la dependencia, las infraestructuras, y dentro de poco, si les dejamos, las cárceles y el ejército, o al menos una parte de él.

Esto se vio reflejado con claridad en el debate que se produjo en televisión, entre Pérez Rubalcaba y Rajoy. Las consecuencias de ese debate están por ver en el resultado de las próximas elecciones del día 20 de noviembre. Si de manera objetiva analizásemos lo que vimos y escuchamos en el lugar en el que se produjo el debate y lo comparásemos con una velada de boxeo, llegaríamos a la conclusión de que uno de los púgiles desde el primer segundo se fue a por su adversario marcando puntos continuamente y alcanzando con algunos golpes rotundos en el terreno de las políticas sociales, en el de la plasmación de nuevos derechos, mientras que el otro, creyéndose ganador, sin apostar nada, sacaba puños para frenar las acometidas  del primero, consiguiendo conectar algunos golpes en el terreno  de la descripción de una situación económica de infarto.  

Para Compromiso Socialista, ese combate lo ganó Rubalcaba a los puntos, con poca diferencia, toda vez que Rajoy se plegó bien en cuerdas y defendió su pasividad y falta de contenido político como la mejor estrategia para esperar el fin del combate. 

No está todo dicho en estas elecciones. A pesar del ruido de la derecha, de su algarabía, hay un sector muy importante de la sociedad que guarda silencio, ese silencio reflexivo del que no estando de acuerdo con algunas políticas socialistas, piensa que el no apoyarlos en estos momentos puede ser un cheque en blanco a los que más conocen de cheques, a los Aznar, Aguirre, Mayor Oreja, Camps, Arenas, Cospedal, Rajoy….

 Las políticas del PP en las CCAA que gobierna ya avisan a navegantes de lo que espera a los trabajadores. Mucha manipulación de la derecha mediática  -propietaria de la mayor parte de los medios de comunicación-, apoyo de la derecha financiera, CEOE, Círculo de empresarios, Banca, bendición de la iglesia católica, vanguardia activa en la calle contra la asignatura Educación para la Ciudadanía, contra la ley de igualdad, contra la ley del aborto, contra la ley del matrimonio homosexual, etc., etc. y también muchos recortes en lo que hemos construido y pagado entre todos para beneficio exclusivo y excluyente de la familia neoconservadora, que se verá premiada con dinero y con cuotas de poder social sobre los trabajadores, sobre el conjunto de la ciudadanía.

Pero eso será, o no, una vez que todos hablemos con nuestro voto en las urnas el próximo 20 de noviembre. 

¡Salud!